La primera arma del hombre no fue la mano, tampoco fue la piedra, la primera arma del hombre fue su cerebro.

El hombre evoluciono y en el paso de animal a hombre, nació la conciencia de si mismo, como consecuencia de esto la supervivencia paso del plano inconsciente al plano conciente y la inteligencia busco las mejores formas de conseguir la supervivencia.  Son muchos los cambios que se suceden a raíz de esta necesidad conciente de sobrevivir, uno de los principales es la propia organización social en la que vive el hombre, que mientras fue animal fue dirigida por el mas fuerte, que no el mas inteligente y a partir de esta premisa aunque sigue prevaleciendo la fuerza, la inteligencia empieza a ser un valor a tener en cuenta.

Justo cuando la inteligencia nace en el hombre, como un proceso evolutivo natural, el mismo empieza a servirse de herramientas para sus labores, a parte de las manos, comienza a utilizar piedras, ramas de árbol, etc. Bien llegados al punto en que el hombre empieza a usar las piedras, comienza nuestras historia de las armas. Si bien es cierto que para la lucha, el primer arma del hombre fueron sus manos, el objeto de esta referencia histórica a las armas se refiere a las que construyo con esas manos para ofender o defender su supervivencia y supremacía que le ha permitido llegar hasta hoy día.


En la prehistoria, el ser humano utilizo la piedra como arma y utensilio. Primero lo hizo en forma rudimentaria, a base de buscar siempre un filo cortante, también uso ramas sueltas, huesos de animales muertos, pues bien de la unión de esas ramas y/o huesos nacieron armas mucho mas sofisticadas como las lanzas, las hachas, los arpones y otras muchas que mencionaremos a continuación.

De los hallazgos prehistóricos se puede deducir que en año 5000 antes de Cristo, el hombre ya construye sierras, hachas, escoplos, garfios, anzuelos, etc. Fabrica utensilios domésticos y consigue que el perro sea su fiel auxiliar. Miles de años después llega a pulimentar la piedra y a darle formas concretas, y lo mismo hace con el hueso y la madera

Armas Prehistoria (Neolitico)

Neolítico

En el neolítico, el hombre perfecciono su industria sobre la piedra, a la que proporciono formas determinadas por medio de la pulimentación.

En este periodo, el ser humano se asienta en poblados y se ocupa de los trabajos agrícolas. Pero la más importante, de cara a esta obra, es la aparición del arco y las flechas. La flecha produjo la creación del escudo y la armadura y así poder parar su ataque a distancia. En esta época, los escudos fabricados con cuero o esparto resultaban efectivos para retener las flechas, pues los arcos construidos con una rama tensada con un tendón no eran muy potentes. Pero en el futuro el arco y las flechas iban a ser perfeccionadas.

Un paso más en este proceso fue el descubrimiento de los metales: el cobre, la plata y el hierro. Puede decirse que con ello el hombre ponía los cimientos de la civilización y que entraba ya en la historia. En este periodo paleolítico la piedra era utilizada como arma de defensa y ofensa, sin omitir que la madera tenia su utilidad sobre todo como complemento de la piedra. Estas armas empleadas por el hombre prehistórico fueron necesarias para sobrevivir en un mundo hostil, poblado de animales de gran fuerza y tamaño, sin descartar que después usara las armas en la luchas con otras tribus, con el fin de imponerse o perpetuarse. El disponer de más y mejores armas le permitió a determinados grupos  imponerse y perpetuarse sobre otros.

A fines del neolítico, la piedra convivió con el cobre. Este metal no tuvo el relieve suficiente como para crear una época con su nombre. Añadiremos que el cobre aunque no era muy maleable, no poseía las características mecánicas de la piedra. Por ello, las armas y objetos que requerían un filo duro se hacían de piedra. En un principio el hombre solo tuvo que defenderse de los animales hambrientos, pero cuando se desarrollo la organización política y la propiedad hubo divergencias entre los hombres, que las dirimieron a base de las luchas entre ellos. Estallaron primero guerra entre tribus, en forma limitada, claro esta, si las comparamos con lo que luego sucedería con las grandes guerras entre naciones y continentes. Estas luchas obligaron al hombre a pensar en la defensa colectiva, es decir, a la muralla. Esta consistía, en un principio, en un muro de contención... mas eficaz cuanto mas alto era y rodeando todo el poblado.

El descubrimiento del fuego fue debido a una verdadera casualidad al observar uno de nuestros antepasados como un rayo incendiaba un árbol? Hoy en días existen tribus africanas cuyo modulo de vida y circunstancias son parecidas a los de los hombres de la prehistoria.

La piedra y la madera fueron las primeras armas del hombre primitivo. Ambas y el dominio del fuego sentaron las bases de la supremacía humana en la tierra, enfrentada con los elementos y las fieras.

El descubrimiento de la lanza permitió el ataque a distancia...

La civilización sumeria, foco y origen de la cultura occidental, tuvo su inicio en el 4500 antes de Cristo. Además de la invención de la escritura, de la moneda, la aritmética, la geometría, la rueda y la arquitectura, los sumerios descubrieron el bronce (aleación de cobre y estaño), que entonces fue tan importante como la pólvora.

El uso del bronce cambio las estructuras bélicas. Posee características parecidas a las del hierro e incluso las supera. Tiene templare (al revés que el hierro, dejándolo enfriar lentamente). El auge del bronce termino con la edad de la piedra.

El bronce. Los Hicsos

En el año 1700 antes de Cristo, los egipcios se preparaban para defenderse del ataque de un pequeño pueblo de pastores, los hicsos. Pero las armas que poseía Egipto, y su propia mentalidad de muchos años de paz, no eran adecuadas para enfrentarse a un pueblo decidido a vencer. Y cuando los hicsos atacaron, el imperio egipcio se hundió estrepitosamente y sus habitantes tuvieron que someterse a un pueblo salvaje e inferior en número, pero que poseía un arma superior a todas las conocidas hasta la fecha: la combinación "hombre-caballo-flecha".


Los hicsos cabalgaban al galope, disparaban sus flechas y se retiraban, para luego llevar a cabo la misma maniobra. De este modo el soldado egipcio no disponía de la misma oportunidad de defenderse y atacar. Al no tener caballos nada podían hacer los soldados de Egipto, sino huir y encerrarse en ciudades amuralladas o irse a la montaña.Los hicsos fueron conocidos como el pueblo de la flecha, en la cual ponían puntas de bronce y el arco era de madera y hueso.A esta combinación de hombre-caballo-flecha de la califico de arma invencible en aquella época, aunque después dejaría de serlo.Los hicsos disponían de un pequeño arco, pero muy fuerte y tensado. Conocían el bronce con el que fabricaban todas sus armas que estaban hechas pensando solo en el ataque y la victoria

Los Hicsos

Pero el arma maravillosa no les iba a servir siempre a los hicsos. Estos habían aprendido mucho en sus viajes. Por ejemplo a fabricar una silla de montar, el ladrillo cocido, el bronce, el carro y a construir ciudades con murallas. Tantas cosas que lograron por fin afirmar su dominio sobre todos los otros pueblo.

De nómadas pasaron a afincarse en el territorio conquistado y aprendieron también muchas cosas, como el tener cama blanda, comida condimentada, joyas y perfumes... entonces dejaron de pensar en la guerra para dedicarse a la vida pacifica. Pero los egipcios les atacaron con nuevas armas y les derrotaron.

La defensa contra los pueblos pastores

Los egipcios no se resignaban a continuar sometidos a sus dueños y se prepararon con paciencia y con entereza para conseguir la victoria. Aprendieron a domar caballos y a fabricar puntas de bronce en sus flechas. Sin embargo, tuvieron dificultades en montar a caballo al galope y disparar al mismo tiempo. Tengamos en cuenta que en aquel tiempo de la protohistoria no se conocía el estribo y que los arreos y el bocado eran aun primitivos.

 

Carro combate Egipcio

Los egipcios lograron mejorar un tipo de carro de dos ruedas que los hicsos habían traído de Babilonia, disponiendo así un arma de la misma velocidad y potencia que la de sus enemigos. Cuando todo estuvo en sus manos, los egipcios atacaron sin temor. Vencieron rotundamente porque los hicsos ya no eran aquellos combatientes nómadas y guerreros, que habían dominado extensas zonas de Oriente. No presentaron batalla y volvieron a la estepa

Los carros de guerra se usaron con éxito durante un milenio. En este tiempo el vehículo se perfecciono y embelleció y fue el arma predilecta de la aristocracia para acudir al combate, y con ello se diferenciaba de la clase popular que iba a pie. O sea, en el campo de batalla era evidente ya la diferencia entre clases. En las luchas de la caballería aparecía el héroe mítico, que era siempre de la nobleza. La caballería decidía los combates y la infantería era solo una masa heterogénea sin poder decisorio, empleada únicamente en tareas auxiliares.

El uso de la flecha hizo que se desarrollaran varios tipos de defensa personal. El empleo de la caballería no afecto para nada a la defensa colectiva, es decir a la construcción de murallas. Es curioso que los egipcios no se preocuparon de la armadura y el casco metálico, aunque hubo un cuerpo, "los arqueros del faraón", que iban con un traje de placas de metal. En cambio, otros usaron cascos y protección metálica. Por aquellos tiempos, los griegos empezaron a abrirse paso con nuevos métodos bélicos para imponer su hegemonía. Aunque usaban el carro de guerra llegaría a crear una nueva táctica: "la formación cerrada". Los precursores fueron los micénicos. Entre los aqueos y los micénicos el arma principal era la lanza, capaz de atravesar escudos y corazas.

La guerra de Troya (motivada más por cuestiones económicas que por el rapto de Helena) que duro diez años nos muestra un total desconocimiento del arte del asedio. Desapareció la civilización micénica, pero dejo la semilla para el florecimiento de la cultura griega que surgiría quinientos años después.

Las Falanges Griegas

Y ocurrió lo inaudito... Era el año 600 antes de Cristo y seguía el predominio del caballo como elemento valioso para el combate; el carro de guerra lo empleaban ya todo los pueblos y había alcanzado un máximo grado de perfección. Entonces ¿¿que?... Pues se demostró que no puede haber estancamiento y que las innovaciones surgen a veces de forma inesperada. Un pueblo, el griego, creo las falanges hoplitas en formación cerrada, es decir, valorizo a la infantería que hasta entonces había sido postergada por la caballería. Y no se crea que esta nueva táctica se debiera a un militar genial. Apareció simplemente a causa de las necesidades de un pueblo y de las circunstancias de la época. Ni más ni menos. Los pueblos griegos estaban formados por mercaderes, campesinos y artesanos, con un sistema democrático de gobierno. No tenían ejército profesional por ser demasiado costoso económicamente hablando. A causa de ello idearon una forma de ejército que sin mucho gasto permitiera equipar a los soldados y acoplarlos en el conjunto sin demasiado entrenamiento, es decir, una especie de milicias. Las llamadas falanges hoplitas se hallaban compuestos totalmente de infantería, con diez apretadas filas de fondo y un frente proporcional a la cantidad de soldados. Marchaban cantando o marcando el paso y obedecían a un solo mando.

En un principio, el soldado hoplita, después de la batalla, regresaba a su casa y se incorporaba otra vez a la vida civil sin recibir compensación alguna. Pero después fueron tan frecuentes las guerras que el soldado tuvo que pedir dinero para vivir. Y esta indemnización tuvo que pagarlas los pueblos sometidos. De may surgió mas tarde el soldado profesional, el mercenario, entregado a la milicia.

 

Soldado griego Hoplita

Soldado Ibero

Soldados Romanos con Catapulta

La llamada flange hoplita era lo que hoy llamaríamos milicia o guerrilla, y en la que se integraban todos los habitantes aptos para las armas, sin recibir a cambio la menor compensación económica.   Estas falanges formaban un apretado bloque de hombro con hombro, con las lanzas hacia adelante y constituyendo con ello una muralla móvil en la que se estrellaba sin remedio la caballería.  Con el tiempo los romanos lograron perfeccionar la falange hoplita y vencieron a sus propios creadores.

El hoplita guardaba las armas en su casa, en la "panoplia". No le interesaban los ejercicios militares (exceptuando los soldados de Esparta) y solo acudía a la guerra para defender a su patria. Cada soldado se costeaba su armamento. El uniforme era el casco metálico, la coraza de cuero o metal, glebas para las piernas y el escudo metálico. Todo ello era suficiente para defenderse de las flechas de los persas. Como armas ofensivas disponía de una lanza de dos metros y de una espada corta.

En las falanges hoplitas no había héroes destacados como sucedía a veces en la caballería. Todos los hombres de la falange eran parte integrantes del conjunto y este era el que imponía el ataque. La disciplina no era férrea como podía creerse; solo lo suficiente para poder atacar sin perder el paso y cubrir las brechas o bajas de las filas de adelante. Insistimos con la palabra "disciplina", desconocida para los soldados griegos. Mas adelante, fueron los romanos quienes educaron a sus soldados en la más férrea disciplina.

El Carro Falcado

Se ha comentado anteriormente el éxito de los carros de combate como un arma de guerra. Este predominio desapareció con la táctica hoplita, ideada por los griegos. Pero los vencidos tenían que idear alguna nueva táctica, capaz de contrarrestar la de sus vencedores. Y fueron los persas, allá por el año 500 antes de Cristo, quienes llevaron a cabo un invento que por algún tiempo restableció el prestigio de la caballería: nos referimos al "carro falcado". Se trataba de un vehículo con hoces y cuchillas, aplicadas a las ruedas. Lanzado a toda velocidad el carro era muy peligroso y desconcertaba al enemigo. Conviene puntualizar que el efecto del carro falcado era más bien moral que efectivo. Pero conseguir desmoralizar al adversario era casi ganar la batalla. Parece que fue un gobernador persa, en el año 430 antes de Cristo, el primero que utilizo esos carros con gran éxito por cierto. Diremos tan solo que dos vehículos portavoces arrollaron a setecientos griegos mercenarios, de alto valor combativo. Fue la sorpresa, el desconcierto, el no saber reaccionar... Si, fue todo eso, no hay duda. Y es que a la vista el carro se acercaba velozmente, provisto de centellantes hoces, impedía al soldado toda capacidad de defensa.

Alejandro Magno encontró la solución adecuada: dejo abiertos unos pasillos para que entraran los carros, sin enfrentarse a ellos y luego los cerco y perdieron así toda efectividad. Mas tarde los romanos acabaron con el carro falcado.

El Elefante contra la Falange

Después del carro falcado para oponerse a la infantería iba a surgir otra arma nueva. Descartados ya el caballo, el carro y las hoces y cuchillas se utilizaría un animal de grandes proporciones, fuerte y resistente: el elefante. Varios pueblos comenzaron a servirse del elefante en los combates, entre ellos los indios, los persas y los cartagineses. Estos animales eran de África, procedentes del monte Atlas (donde entonces existían) y de la India. Sucedió lo mismo que con el carro falcado. La peligrosidad del animal no era proporcional al efecto moral que producía en el ánimo del combatiente enemigo. Una vez más que se pudo superar el miedo se encontraron sistemas para vencer el ataque del elefante.

Cuando Alejandro Magno se enfrento a los persas que utilizaban a los elefantes para el combate, lo primero que hizo fue asesorarse convenientemente con griegos mercenarios que conocían muy bien a estos animales. De acuerdo con sus consejos equipo carros con portahoces de infantería y formo cuerpos especiales, cuya función era disparar contra los conductores de las bestias, montados entre las orejas del animal. Todo fue fácil para Alejandro y la batalla se resolvió en su favor. Los cartagineses emplearon al elefante contra los romanos; al principio todo fue bien, pero luego los generales de Roma supieron neutralizar la acometida ciega de los elefantes a base de colocar ante ellos obstáculos y púas, por lo que a veces el animal se volvía contra sus propias fuerzas. Su uso fue pronto desaconsejado.

Las Legiones Romanas

Gracias a su táctica militar los romanos consiguieron su máxima época de esplendor. Esta táctica militar fue, en realidad, la verdadera maquina de guerra que los llevo a la conquista de casi todo el mundo conocido de su tiempo.

En un principio los romanos partieron de la falange hoplita, ideada por los griegos. Cada ciudadano debía aportar sus propias armas; pero luego se dieron cuenta de los defectos de esta táctica y la cambiaron.

 

Anibal y su ejercito de elefantes

Escudos Romanos

 

Legiones Romanas

Centurion Romano

En efecto, dividieron la masa monolítica en varios bloques, a los que llamaron "manipulos", los cuales proporcionaron cierta flexibilidad al frente. Con ello consiguieron derrotar a los griegos pero no a los cartagineses.

El gran jefe militar Aníbal había ideado otra táctica nueva: la movilidad y la maniobra. Con ello logro derrotar a Roma en varias batallas. El general romano Escipión comprendió que para derrotar a Aníbal tenia que usar la misma táctica y dispuso,  los manipulo en tres filas paralelas al frente y muy separadas entre si. Escipion logro convencer al senado que aceptaran sus ideas, pues decía que con el sistema antiguo todo el peso del combate recaía en la primera fila, y que no se aprovechaba más que una quinta parte de los efectivos. Además, atacada de flanco o por la retaguardia no podía volverse por ser demasiado pesada. Pero la nueva estrategia tenía un inconveniente: el soldado de primera fila se sentía muy solo e indefenso. Y ahí es donde aparece el factor decisivo: la disciplina.

Los romanos llevaban las siguientes armas defensivas: casco de bronce o de hierro, mas o menos repujado; y en la época imperial, casco con una anilla encima para colgárselo al hombro, cubriéndose entonces con un gorro de lana. Sobre la túnica, una coraza anatómica o bandas metálicas; de la cintura pendían una banda de cuero recio, y en las piernas, glebas metálicas o sandalias con largas cintas. Los escudos de metal o madera eran redondos o cuadrados con un depósito en el centro, donde los soldados guardaban las cosas de valor. Las armas ofensivas eran la espada corta de dos filos, la pica y la lanza corta, muy importante por ser arrojadiza.

El romano Mario (156-86 a.C.) perfecciono la reforma que iniciara Cornelio Escipión. Mario dividió la legión en diez cohorte, cada una formada por unos seiscientos hombres. Cada cohorte la formaban tres manipulos que iban entres filas separadas horizontalmente. También idearon para la defensa el "castellum", el fuerte cuartel, construido por los mismos legionarios con los materiales que encontraban al pie de la obra. El "castellum" fue el precursor de de los castillos medievales. La pieza clave de la legión fue el centurión. Era cabo, sargento y teniente en una sola pieza. Ejercía el mando intermedio y mantenía la disciplina implacablemente. Procedía de los soldados y en general no ascendía de graduación. Servia hasta el final. Cargado de años y cicatrices pedía la jubilación. Esta podía ascender según los años de servicio y las recomendaciones, hasta cinco mil denarios, unos quince mil dólares actuales.

El Asedio de las Murallas

Los constantes ataques de los ejércitos obligaban a las poblaciones a levantar murallas para defenderse. Era la única forma de resistir la embestida y evitar tal vez ser aniquilados.

Los que mayor Atencion prestaron a este tipo de defensa fueron las ciudades-estado, especialmente las griegas. El motivo era por ser ricas y por lo tanto codiciadas por los invasores. Menudeaban las guerras y los pueblos tenían que estar preparados para cualquier eventualidad. Digamos que la metralla debía ser ante todo sólida, ancha y cuanto más alta mejor. Si los habitantes de la ciudad sitiada tenían espíritu combativo su defensa disponía de grandes probabilidades de éxito. Entonces se hizo necesario el uso de maquinas contramurallas, para obligar a la rendición a los sitiados. Los romanos fueron los primeros en emplear maquinas de asedio para evitar la resistencia prolongada de las poblaciones que levantaban murallas para impedir la ocupación del territorio.

Antes de la construcción de estas maquinas, el asedio se limitaba a bloquear la población, cortar los suministros y esperar la rendición por hambre o las consecuencias de la miseria.

 

Ariete

Balista

Catapulta

Onegro

Según decían, para tomar al descubierto una posición alta hacían falta diez atacantes por cada defensor. Los romanos utilizaron la torre móvil que acortaba la proporción de diez a uno. Pero la torre resultaba ineficaz si los sitiados habían rodeado la muralla con una zanja. Empresa nada fácil para el atacante era quitar o allanar obstáculos, pues debía hacerse bajo una constante lluvia de flechas, piedras o liguidos ardientes. Como siempre, pues, los metodos de ataque y defensa buscaban la ventaja o el predominio.

Una de las maquinas-asedio utilizada por los romanos era el ariete, cuyo problema mas importante lo constituía el poder acercarse a la muralla. Se hallaba protegido con madera y equipado con ruedas. El ariete se construía en el mismo campo de batalla. Para castigar al enemigo los romanos utilizaron maquinas de tiro a distancia, de elevación y de tiro tenso. Eran poco eficaces contra la muralla, aunque afectaban a la moral de los sitiados. Para poder acercarse a la muralla, los romanos formaban la llamada "tortuga" o "testudo", realizada con los escudos rectangulares de las legiones romanas. Lanzaban contra la ciudad enormes piedras y betún ardiendo. Maquinas de elevación eran también el onagro y la catapulta; de tiro tenso, la balista que lanzaba proyectiles a 300 metros.

Las Hordas Barbaras

Uno de los motivos de las invasiones bárbaras fue la riqueza y prosperidad de Roma. Los bárbaros del norte presionaban constantemente, aunque eran mantenidos a raya por las fortificaciones de contención. Estos pueblos incultos seguían con sus sistemas de lucha: cargas de caballería sin orden ni concierto, aunque con terrible decisión y ferocidad indescriptible. Su objetivo de victoria era el pillaje y el asesinato sin tapujos ni disimulos. La carga de la caballería bárbara en los buenos tiempos de Roma y con generales como Julio Cesar, habían fracasado totalmente, pero en el año 378 alcanzaron el fin deseado: la victoria.

Las legiones romanas al mando de Valente fueron derrotadas por los godos y alanos y los castellun, rebasados. Los bárbaros se apoderaron del imperio romano. Los pueblos más organizados y fuertes se establecieron en los territorios recién conquistados y crearon una nueva geografía política, aunque hubo luchas entre ellos. Recordemos que los hunos de Atila fueron vencidos por una coalición goda y romana en los Campos Catalunicos en el año 451. La civilización sufrió un tremendo frenazo, debido a las nuevas costumbres y modos de vida de los vencedores bárbaros, pero, poco a poco, estos asimilaron la cultura romana y la evolución hacia nuevas formas de vida se produjo sin trastornos sociales y humanos. Nos hallamos en los umbrales de la edad media.

Las armas personales de defensa y ataque de los bárbaros no cabe duda que tuvieron su importancia en el triunfo definitivo. Un arte perfeccionado en la forja les dio la superioridad en lo que se relaciona con la fabricación de las armas. Cascos, escudos, corazas, espadas, hachas y lanzones era de acero de primerísimo calidad. Equipado con tales armas el ejército bárbaro resultaba muy pesado en la maniobra, aunque difícil de frenar.


Guerrero Vikingo

 

Armas Barbaras

Guerrero Barbaro

Guerreros Arabes

Los invasores bárbaros habían conquistado el antaño poderoso e invencible imperio romano, un imperi que parecía iba a ser eterno. Pero es curioso ver como se repiten ciertos hechos en la historia. Los visigodos se instalaron en toda España y media Francia y de pueblos nómadas pasaron a ser sedentarios. Poco después, se "aburguesaron", como había ocurrido con los hicsos, y sus costumbres se relajaron. Había desaparecido la obsesión de la lucha constante contra Roma y ahora se peleaban entre ellos por motivo de poder o religión. El regicidio estaba a la orden del día. El ejército se hizo profesional y perdió su ímpetu y convicción. El terreno quedaba abonado para nuevas invasiones.

La Caballería Arabe

Otros nuevos pueblos emergen en la historia con modos de vida y características distintas. Ha empezado la Edad Media con el hundimiento del poderoso imperio romano y el triunfo de los bárbaros del norte, que poco a poco se van "aburguesando". Para que el curso de la historia no adquiera estratos inmovilistas, otros pueblos bárbaros del sur se aprestan a entrar en liza. Y estos pueblos son los llamados musulmanes, es decir, los que Mahoma unifico y dio un ideal común de conquista: la guerra santa. Ello significaba someter a los países infieles a implantar en todo el orbe la religión del profeta. Los musulmanes habían conquistado a egipcios, asirios, palestinos, etc., y con todos ellos crearon un ejército heterogéneo con excelente caballería y arqueros.

Lo que decidió la expansión árabe fue la supermoral de combate de todos sus soldados, que estaban convencidos que accederían al paraíso de Mahoma si caían en combate contra el infiel, por lo cual luchaban sin importarle la muerte. El desarrollo del Islam y la permanencia de su imperio se debieron en gran parte a la cultura, ecuanimidad y humanidad de sus jefes.

En la batalla de Poitiers (732) los francos consiguieron detener el avance mahometano sobre Europa. Era un combate decisivo. Por suerte los cristianos, estos contaban con un jefe inteligente, Carlos Martel. Este dispuso la caballería pesada, que actuó contra el flanco de las tropas sarracenas. A partir de ahí, los francos se habían apuntado la victoria aunque los musulmanes no se dieron por vencidos y combatieron por espacio de unas horas mas. La invasión fue detenida como, como también había sido por los bizantinos en la zona este, con el uso de un arma nueva espectacular: el fuego griego.

Los árabes disponían de armas ofensivas y defensivas igual que los cristianos, aunque quizás mejor decorada y acero de mejor calidad. Era proverbial el filo de las cimitarras. Al principio los árabes usaron espadas de hoja curva oriental, pero mas tarde adoptaron la espada de hoja recta de doble filo, pasada por la mano de artesanos y orfebres moros.

El Caballero Medieval

Los bárbaros que invadieron y destruyeron el imperio romano estaban formados por grandes familias que integraban ejércitos. Pero después, con la victoria, las grandes familias se dividieron en pequeños grupos y el ejército se disperso, mejor dicho, se fragmento. Cuando los soberanos godos se sintieron amenazados por otros pueblos (árabes, eslavos, vikingos y húngaros) tuvieron que recurrir, por falta de medios económicos, a los personajes ricos e influyentes de las distintas comarcar, para que formaran pequeños ejércitos a cambio de privilegios y concesiones territoriales. Con ello se sentaron las bases del feudalismo. La táctica de la época consistía en la carga de la caballería, por lo que se precisaba reunir hombres a caballo, preparados y equipados. De ahí nacería una nueva casta guerrera: el caballero.

En las cruzadas, entre moros y cristianos, imperaba en general un espíritu de respeto al adversario, y que Ricardo Corazón de León accedió a llamar caballero al hijo del sultán Saladino.

Durante seiscientos años permanecieron sin variación sustancial las armas del caballero. Consistían en escudos, espadas, lanzas, espadas, cascos y cotas de hierro con ligeras variantes. Antes de las cruzadas las cotas de malla era de pequeñas placas metálicas cosidas en una prensa de cuero. Posteriormente se imito a los árabes, cuya cota de malla era un tejido de hierro a base de anillos metálicos. A partir del siglo XII, con el uso de la maza y el hacha la cota tenia poca protección y hubo de recurrirse a las chapas metálicas. Las armas ofensivas y defensivas se adaptaba a las circunstancias y las innovaciones de una y otras provocaban los correspondientes cambios.

Cimitarra

Armadura

Espada Medieval

Pistola de Percusión

La Armadura

Era lógico que la armadura no sufriera estancamientos, sino por el contrario constantes progresos. Conviene decir que cuando los esforzados caballeros del siglo XIII empezaron a notar los efectos de las nuevas armas, usadas por las milicias populares, no tuvieron otra alternativa que poner más blindaje a su cuerpo.

Se inicio así la transformación de la cota de malla en armadura. El golpe de maza, hacha o mandoble producía graves heridas en los hombros y en la espalda, por lo que a los principios del siglo XIII los caballeros llevaban en los hombros, brazos y espalda sólidas placas de hierro.  Los cascos se hacen mas completos y protegen mas la nuca y con celada en la cara. El caballero debe protegerse las piernas y forra su caballo de malla metálica. Y como disparan con el flechas virotes debe blindarse el pecho.

En el siglo XIV, el caballero va completamente forrado de hierro, lo mismo que el caballo, protegido con placas en la cabeza y el pecho, más la cota de malla. Encima un faldón para el oxido, llamado gualdrapa. Todas estas innovaciones no servían de nada en los próximos siglos. Aunque la armadura continua por espacios de cierto tiempo estaba ya superada como arma de combate y nuevas tácticas iban a reemplazar a las existentes. El papel de la caballería en el combate se limitara a auxiliar a la infantería.

Hasta entonces (siglo XII) la guerra había sido exclusivo patrimonio de los caballeros. La infantería era solo auxiliar de los mismos. Donceles, pajes y escuderos se repartían el trabajo de servir y armar a su caballero. Pero las circunstancias obligaron a ciertas ciudades, que no disponían de caballeros, a defenderse de sus enemigos, y para ello no tuvieron otra alternativa que utilizar la infantería armada, empleando, mazas, hachas y podaderas, y arcos y ballestas. De su enfrentamiento con la caballería se comprobó que los infantes podían derrotar a los caballeros. Esto marco el principio de la decadencia de la caballería como arma fundamental y única para el combate.

El Castillo

Los inventores del castellum fueron lo romanos y lo hicieron para contener las invasiones de los bárbaros. Jamás pudieron sospechar la repercusión que este tipo de defensa iba a tener en la historia de siglos venideros.

En la edad media el castellum fue llamado "castillo fronterizo". Para comprender su funcionamiento nada mejor que situarnos en los comienzos de la reconquista española, es decir, en la época en que los cristianos disputaban a los árabes el solar de sus antepasados. A medida que los cristianos españoles reconquistaban sus tierras levantaban castillos como zonas de contención, que los árabes no podían rebasar, pues tales recintos eran prácticamente invulnerables.

Las almenas facilitaban la acción sin exponerse demasiado. Se disponía de almenas ranudadas para el vertido de líquidos hirvientes. Las trampas obligaban al enemigo a extremar las precauciones. El castillo se rodeaba de un amplio foso que si era posible se llenaba de agua.

El castillo fronterizo era confiado a un valiente y fiel caballero, al que se concedía el feudo de la tierra conquistada. Todos eran muy parecidos aunque luego aumentaron de tamaño y perdieron su funcionalidad defensiva.Podríamos decir que el castillo era un arma disuasoria, aunque para ello tenia que ser invulnerable. Debía estar construida en sitios elevados, facilitando la visibilidad, lo que permitía en caso de asedio avisar al vecino en demanda de auxilio. Esta invulnerabilidad tenia las siguientes características: altos muros almenados, con entradas levadizas y rastrillados, varios recintos amurallados independientes y salpicados de trampas.

Castellum de Acicastello (Catania)