Desde que la artillería empezó a embarcarse para ser usada desde barcos, siglo XIV, y estos aparte de combatirse entre si podían bombardear a tierra se hizo necesario disponer de artillería especializada para combatir esta amenaza desde tierra firme. La artillería de costa.

Desde que hace ya siglos los buques de guerra y con los cañones de artillería de costa empezaran a cañonearse entre si son múltiples las batallas que han librado entre ambos con infinidad de bandos y naciones enfrentados en todos los mares del planeta y afectando a multitud de puertos, ciudades costeras, estrechos marítimos, etc. Alternándose las victorias y las derrotas tanto para el bando que mandaba la flota atacante como para el que manejaba las defensas costeras.

Por poner unas pinceladas históricas en  lo que al lado español se refiere las victoriosas defensas de Cartagena de Indias en 1741 y de Tenerife 1797, ambas frente al inglés, se debieron en gran parte al uso inteligente de las baterías y artillería de costa que empleadas de forma inteligente fueron vitales para derrotar al invasor.

Lo cierto es que cualquier nación seria entendía que el uso de artillería de costa era vital para defender tanto sus puertos, sus ciudades marítimas o proteger sus puntos geográficos estratégicos como islas o los estrechos para ello se construían impresionantes fortificaciones con fuertes imponentes y baterías con innumerables bocas de fuego o con el paso del tiempo y la tecnología con enormes cañones de gran calibre que defendían un objetivo desde posiciones fijas.

De hecho la mayoría eran torres de artillería naval que se adaptaban a las fortificaciones y desde las cuales se disponía de una potencia de fuego parecida a la de los grandes acorazados y así enfrentarse a los mismos en condiciones de paridad.

Esta era la razón de ser, la artillería de costa se basaba en posiciones fijas, fortificadas, blindadas e inamovibles y desde las cuales se disparaban enormes cañones frente a los barcos enemigos. Este estatismo parecía ser la razón de ser de la artillería de costa y podría parecer que iba a permanecer así hasta que la Primera Guerra del Golfo 1991 y la puesta de largo mundial del armamento inteligente cambio eso para siempre.

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El SIAC 155 mm de Santa Barbara, actual base de la artillería de costa en España y puño del RACTA 4.

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Pieza lista y preparada para abrir fuego.

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Segmentos de la UDC desplegada en la base de Cartagena. Radar del PC. BIA.

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Shelter del RBAC de comunicaciones.

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EL POMO cubierto de redes miméticas descubre sus cámaras optrónicas.

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El RAE se camufla en su despliegue, al usar frecuencias civiles y comerciales es difícil de discriminar por el enemigo.

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El obús SIAC, pieza final del entramado artillero  y de hecho solo la parte del mismo.

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Los servidores del POMO esperan instrucciones.

Artillería de cosa de fija a móvil

Desde luego las teorizaciones sobre la obsolescencia de las baterías de costa fijas ya estaba sobre el tapete y era un tema de debate pues se vaticinaba que la eficacia del nuevo armamento inteligente acabaría con las fortificaciones fijas aunque no existía el ejemplo practico que aseverase esta afirmación. La invasión irakí de Kuwait y la posterior respuesta aliada para recuperarlo dejaron a las claras la obsolescencia de las fortificaciones acorazadas.

Pues fueron las escenas de los misiles tele dirigidos entrando en los bunkers por las ventanas o las bombas guiadas por láser y GPS entrando por aberturas y estallando en los refugios estallando desde dentro las que revolucionaron el arte de la guerra dejando a la tecnología como reina de las batallas del siglo XXI. Y lo cierto es que una infinidad de tácticas, sistemas de armas y estrategias a la obsolescencia.

Entre los sistemas afectados quedaron las baterías de costa, de nada sirve disponer de una fortaleza equipada con cañones gigantescos frente a una bomba guiada que lanzada por un avión entra por un respiradero y estalla dentro de la fortificación destruyendo la fortaleza, matando a la guarnición y haciendo saltar los cañones por los aires sin que hayan podido realizar un solo disparo contra el enemigo.

Era una realidad que rompió esquemas y que cambio mentalidades, las baterías de costa fijas quedaron obsoletas e inútiles de un solo golpe así con el tiempo en el todo el mundo, España incluida, fueron clausuradas y cerradas.

En ese aspecto las baterías costera de Cartagena se han convertido en una atrayente atracción turística especialmente para los aficionados a la historia militar.

Pero el problema persistía ¿Como defender una costa amenazada por una flota enemiga? La respuesta fue bastante lógica las baterías de costa serian móviles y transportables, se desplegarían sobre la zona atacada de de forma rápida, fijarían el blanco y abrirían fuego para instantes después cambiar de posición a toda velocidad y abrir fuego desde otro lugar, hostigando a la flota enemiga desde diferentes lugares dejando a la respuesta enemiga perderse en el vacío además que su movilidad las haría más difícil de localizar desde el aire.

La Guerra de las Malvinas en 1982 ya auguraba esta táctica  cuando el día 1 de mayo, en que empezó la reconquista británica de las islas,  al menos en dos ocasiones una batería argentina de obuses Oto Melara de 105 mm puso en fuga tras unos cuantos disparos a dos fragatas británicas que trataban de bombardear Puerto Argentino e incluso aunque los ingleses lo negaron, un impacto en uno de los buques lo dejo fuera de combate al menos durante un tiempo. Cierto el informe del impacto o no lo que si logró es que desde ese día hasta el fin del conflicto, 14 de junio, los bombardeos navales británicos se realizaron exclusivamente desde gran distancia, 30 kilómetros, fuera del alcance de los cañones argentinos.

Y mucho más decisivo el 12 de junio un lanzador de misiles Exocet desmontado de un destructor argentino y usando un sistema de tiro improvisado por los técnicos argentinos alcanzó desde la costa con un Exocet al destructor “Glamorgan” dejándolo fuera de combate hasta el final del conflicto, 13 marineros británicos murieron y 14 fueron heridos y el helicóptero de a bordo fue destruido.

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En el interior del shelter contenedor del POMO los operarios esperan a que los objetivos entren en su área de visión.

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Las cámaras optrónicas tienen un alcance de 20 km.

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En el interior del POMO los técnicos detectan los blancos en las pantallas.

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Las piezas están a la espera de instrucciones.

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Y al detectarse los objetivos se preparan para ponerse en acción.

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En el interior del puesto de mando las pantallas reflejan los objetivos que RAE y POMO han localizado.

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Los jefes de piezas se mantienen alerta junto a la radio.

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Y pronto reciben las coordenadas de los objetivos.

El lanzador fue capturado por los británicos los cuales impresionados por la improvisación argentina desarrollaron su propia sistema de defensa de costa “Excalibur” imitando el sistema argentino.

España no podía permanecer ignorante de estas innovaciones y pronto se definió que la defensa de costa futura debía basarse en un sistema mixto móvil compuesto de misiles y cañones.

Se especuló, y se especula, con la adquisición de una batería terrestre de misiles antinavio, ya fueran Harpoon o Exocet, pero sin que a hoy por hoy se haya llegado a una decisión de modo que hasta el momento toda la defensa recaería en la artillería móvil.

Ahora bien se necesitaba una pieza artillera dotada de la movilidad necesaria para desplazarse y desplegarse con rapidez sobre el terreno que cumpliera esas condiciones de movilidad que dictaba esta estrategia. En España esa innovación vino con la adopción del obús auto-impulsado SIAC 155 de Santa Barbara, los cuales con sus sistemas de impulsión propios por llevar una "mula mecánica" de transporte integrada en la pieza, sus modernismos sistemas de puntería, carga, alcance y cadencia de tiro así como despliegue ultrarrapido es el arma perfecta para realizar estas misiones de "golpear y huir" que dan la razón de ser a las baterías costeras del presente.

Misiones del RACTA 4.

Actualmente el único regimiento de artillería de costa en activo en España es el Regimiento de Artillería de Costa, RACTA, nº4 sito en varias localizaciones en torno a Tarifa y San Fernando y cuya principal misión es el control del estrecho de Gibraltar.

Aunque la especialización del RACTA 4 es la artillería de costa y la lucha antibuque el regimiento está preparado para hacer labores de artillería de campaña si la situación lo requiere como cualquier otra unidad equipada con material análogo al suyo.

Por ello la idea de su operatividad incluye el despliegue de sus baterías, un total de 3 a 6 piezas cada una lo que da un total de 18 obuses SIAC al regimiento, a ambas orillas del estrecho de Gibraltar en la ciudad de Ceuta por un lado y lado peninsular del estrecho por otro y así crear una suerte de red de fuego cruzado que tapone el paso por el estrecho a cualquier navío no autorizado, un bloqueo al que tanto la Armada como el Ejército del Aire también contribuirían con sus propios medios.

Pero con la idea que las baterías costeras son ahora móviles y transportables el RACTA 4 tiene la capacidad de trasladar sus efectivos a cualquier parte de la geografía española y de hecho mundial, como uno de sus tenientes coroneles explica: "Imagina que se nos ordena desplegar en Canarias, solo tendríamos que embarcar en el "Juan Carlos I" desembarcar allí y desplegar nuestros equipos y a trabajar. Y quién dice Canarias diría por ejemplo Somalía, Líbano... Donde fuere".

Por ello al acometerse el ejercicio MARSEC 14 en el que la Armada Española evalúa sus capacidades de seguridad en todo el litoral español se decidió que un destacamento del RACTA 4 desplegará un destacamento, Unidad de Defensa de Costa, UDC, en el puerto de Cartagena para comprobar sus capacidades de despliegue y testar sus capacidades de defender una base naval tan vital como la cartagenera de un hipotético ataque marítimo.

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Las coordenadas de los blancos son introducidas en el ordenador de los obuses SIAC con las correcciones previstas de dirección previsible de los objetivos.

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Con las piezas apuntadas se cargan.

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Y están listas para abrir fuego.

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Desde los sistemas de detección se continua la vigilancia.

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En las pantallas del RAE se detectan nuevas amenazas.

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Ante la detección de nuevos blancos se ordena un cambio de asentamiento.

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A toda velocidad las piezas se dirigen a un nuevo asentamiento, la capacidad de movilidad de los SIAC, propia o mediante vehículos, es la razón de ser de su calidad como batería de costa.

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En el nuevo asentamiento las piezas se preparan para ser desplegadas.

 

Despliegue de la artillería.

A un convoy de 32 vehículos le llevó algo más de 12 horas hacer la distancia entre la provincia de Cádiz a la ciudad de Cartagena para desplegar la UDC con todos sus elementos que incluyen un Radar de Exploración, RAE, un Puesto de Observación Móvil, POMO, un Puesto de Mando de Batería, PC. BIA, el sistema RBAC de comunicaciones y dos piezas SIAC de 155  mm. Todo el conjunto emplea una fuerza de 110 efectivos.

La unidad actúa como un todo integrado en que el disparo de los cañones es solo la punta del iceberg así el RAE escudriña el mar en un arco de los 108 kilómetros de alcance en busca de posibles objetivos, el POMO con sus cámaras optrónicas todo tiempo y en condiciones de oscuridad identifica visualmente a todo blanco naval, aéreo o terrestre que se acerque dentro del radio de sus 20 km de alcance.

Las transmisiones coordinadas por el sistema de comunicaciones RBAC permiten alertar a la unidad de cualquier amenaza que supere esas distancias de detección o sean descubiertas por un escalón superior, todo el sistema forma parte de un todo integrado en el que se siguen todas las fuentes de información posibles y no se está atado  solo a los propios medios de la unidad.

Con toda esa información sobre los supuestos objetivos, el puesto de mando fija los blancos, puede seguir a 5 simultáneamente, y con su propio radar y sistema optrónicos de visión fija los objetivos y calcula las coordenadas y evalúa el movimiento de los blancos para corregir el tiro. Esos datos son transmitidos a las piezas SIAC siendo introducidos en los ordenadores de tiro de cada obús con lo que las piezas están listas para disparar.

En combate.

Así un tema  típico de combate desarrollado en este despliegue resulto así.

Por el sistema RBAC se recibe en el puesto de mando la alarma que un radar de control marítimo sito a varios cientos de kilómetros de distancia ha detectado a dos posibles buques enemigos, dos fragatas ligeras, en rumbo al puerto de Cartagena, con la unidad en alerta el RAE escudriña el mar a la búsqueda de los blancos mientras en el PC.BIA son recibidas todas la informaciones que vienen de los escalones superiores, cuando entran dentro del alcance del RAE los buques adversarios son detectados y seguidos por los sensores de la unidad, el RAE trabaja siempre en frecuencias civiles y comerciales comunes para dificultar su detección, hasta que al alcance de los visores del POMO este los identifica claramente como hostiles.

En ese instante el redar del PC.BIA se enciende el tiempo imprescindible para detectar y fijar los blancos en sus pantallas, en este punto sus propios sistemas optrónicos ayudan en la tarea. Dentro del PC los ordenadores de tiro calculan en instantes las coordenadas y los puntos de predicción donde se evalúa que rumbo tomarán los barcos, estas coordenadas son transmitidas a las piezas por radio y el jefe de cada una las introduce en el ordenador de tiro.

A constar que hasta que los blancos no están al alcance de las piezas el radar del PC. BIA permanece mudo sin emitir y solo empezará con su labor de detección el tiempo imprescindible para fijar y seguir el blanco eludiendo así la respuesta enemiga.

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El sistema de pértigas del SIAC permite una rápida puesta en posición.

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Una dotación bien entrenada es capaz de poner una pieza SIAC en operaciones en un máximo de tres minutos.

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La pieza está lista para actuar con rapidez.

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El apuntador supervisa que la pieza está apuntada y lista para actuar.

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En menos de tres minutos la pieza está preparada y lista para abrir fuego, solo falta recibir las coordenadas de tiro.

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El camión IVECO que ha transportado la pieza esta listo para intervenir de inmediato y llevar la pieza a una nueva ubicación a toda velocidad.

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31. A bordo del vehículo un artillero se mantiene alerta para dar una defensa inmediata con su MG-3.

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La pieza está lista para empezar el bombardeo.

 

Despliegue de la artillería.

A un convoy de 32 vehículos le llevó algo más de 12 horas hacer la distancia entre la provincia de Cádiz a la ciudad de Cartagena para desplegar la UDC con todos sus elementos que incluyen un Radar de Exploración, RAE, un Puesto de Observación Móvil, POMO, un Puesto de Mando de Batería, PC. BIA, el sistema RBAC de comunicaciones y dos piezas SIAC de 155  mm. Todo el conjunto emplea una fuerza de 110 efectivos.

La unidad actúa como un todo integrado en que el disparo de los cañones es solo la punta del iceberg así el RAE escudriña el mar en un arco de los 108 kilómetros de alcance en busca de posibles objetivos, el POMO con sus cámaras optrónicas todo tiempo y en condiciones de oscuridad identifica visualmente a todo blanco naval, aéreo o terrestre que se acerque dentro del radio de sus 20 km de alcance.

Las transmisiones coordinadas por el sistema de comunicaciones RBAC permiten alertar a la unidad de cualquier amenaza que supere esas distancias de detección o sean descubiertas por un escalón superior, todo el sistema forma parte de un todo integrado en el que se siguen todas las fuentes de información posibles y no se está atado  solo a los propios medios de la unidad.

Con toda esa información sobre los supuestos objetivos, el puesto de mando fija los blancos, puede seguir a 5 simultáneamente, y con su propio radar y sistema optrónicos de visión fija los objetivos y calcula las coordenadas y evalúa el movimiento de los blancos para corregir el tiro. Esos datos son transmitidos a las piezas SIAC siendo introducidos en los ordenadores de tiro de cada obús con lo que las piezas están listas para disparar.

En combate.

Así un tema  típico de combate desarrollado en este despliegue resulto así.

Por el sistema RBAC se recibe en el puesto de mando la alarma que un radar de control marítimo sito a varios cientos de kilómetros de distancia ha detectado a dos posibles buques enemigos, dos fragatas ligeras, en rumbo al puerto de Cartagena, con la unidad en alerta el RAE escudriña el mar a la búsqueda de los blancos mientras en el PC.BIA son recibidas todas la informaciones que vienen de los escalones superiores, cuando entran dentro del alcance del RAE los buques adversarios son detectados y seguidos por los sensores de la unidad, el RAE trabaja siempre en frecuencias civiles y comerciales comunes para dificultar su detección, hasta que al alcance de los visores del POMO este los identifica claramente como hostiles.

En ese instante el redar del PC.BIA se enciende el tiempo imprescindible para detectar y fijar los blancos en sus pantallas, en este punto sus propios sistemas optrónicos ayudan en la tarea. Dentro del PC los ordenadores de tiro calculan en instantes las coordenadas y los puntos de predicción donde se evalúa que rumbo tomarán los barcos, estas coordenadas son transmitidas a las piezas por radio y el jefe de cada una las introduce en el ordenador de tiro.

A constar que hasta que los blancos no están al alcance de las piezas el radar del PC. BIA permanece mudo sin emitir y solo empezará con su labor de detección el tiempo imprescindible para fijar y seguir el blanco eludiendo así la respuesta enemiga.

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Se reciben desde el puesto de mando la coordenadas de tiro y son introducidas en el ordenador.

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Con la pieza cargada ya se puede empezar el tiro.

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Los sistemas optrónicos del Puesto de Mando de Batería, PC.BIA, detectan los nuevos objetivos y los muestran en pantalla.

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Los nuevos datos son introducidos en los ordenadores de los SIAC con las correcciones de tiro adaptadas al movimiento de los barcos objetivo.

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La pieza es puesta en dirección a los blancos.

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Se reciben nuevos datos vía radio que son introducidos en el ordenador.

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Así la pieza es apuntada a una nueva dirección.

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Apuntadas las piezas se cargan.


Las piezas SIAC tienen una ventaja, su alcance es de 40 kilómetros mientras que la artillería naval del presente son piezas ligeras que como mucho superan los 20 kilómetros de alcance salvo que empleen misiles, por lo que para bombardear el puerto tienen que acercarse dentro del alcance de los SIAC que esperan que estén en un arco de 18 a 40 km de alcance y en el momento adecuado abren fuego.

Solo hace falta un disparo para corregir el tiro, el radar detecta los piques en el agua y corrige el tiro automáticamente, y entonces caen sobre los blancos una lluvia de disparos artilleros. El SIAC puede disparar un proyectil de 155 mm cada 6 segundos con lo que en solo un minuto diez proyectiles por pieza caen sobre los barcos objetivo.

El programa de tiro permite predecir los rumbos de un buque según los rumbos que previamente haya tomado el barco por lo que la pieza va corrigiendo automáticamente los disparos, eso se ve en la secuencia de tiro pues se aprecia que el SIAC corrige el tiro con leves movimientos del cañón tras cada disparo buscando el tiro donde estará el barco objetivo no donde ha estado.

Los obuses dejan de disparar y gracias a su sistema de autopropulsión incorporado se trasladan a un nuevo asentamiento, son puestas en posición de disparo en solo tres minutos y con las coordenadas corregidas del nuevo asentamiento se reinicia el tiro, corrección tras el primer disparo y después una lluvia de fuego sobre el blanco, y de nuevo cada pieza se reorienta automáticamente a los movimientos del blanco así que los proyectiles no caen sobre donde fue detectado el blanco sino donde debe estar después de cada disparo.

La actual solidez y blindaje de los buques actuales, construidos en aluminio, polímeros y materiales compuestos, es risible frente a los acorazados y demás buques de guerra de primera y segunda guerra mundial, por lo que ya teniendo una pieza SIAC de 155 mm una pegada más que considerable frente a un navío de guerra moderno el impacto es simplemente devastador

On ello en diez minutos de escenario de combate la escena termina. Uno de los barcos atacantes se da como hundido mientras el otro renqueando y embarcando agua se retira a toda velocidad.

Esto ha sido solo un ejercicio pero ilustra perfectamente la validez de la artillería de costa y su importancia en el campo de batalla moderno.

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Y están listas para abrir fuego.

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El sistema de carga mediante tolva del SIAC permite la espectacular cadencia de tiro de un disparo cada 6 segundos o lo que es lo mismo 10 en un minuto.

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En el RBAC conectado al puesto de mando se siguen recibiendo comunicaciones de escalones superiores y enviando las novedades de la UDC al mando correspondiente.

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Tras el tiro las piezas se mantienen en vigilancia.

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Momento de relax de la dotación tras una acción de tiro.

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Las dos piezas de la UDC del RACTA 4 desplegadas en la Base de Cartagena se  mantienen en alerta prestas a iniciar una nueva acción de fuego cuando se ordene.